Estamos en una época donde debemos procurar al medio ambiente y nuestros recursos naturales, pues estamos viviendo casos irreversibles que están afectando nuestro ecosistema y nuestra calidad de vida. Las alternativas ecológicas en todos los aspectos están teniendo un impacto positivo en nuestra sociedad, cambiando nuestras ideas para inclinarnos hacia una vida más sustentable y amigable con la naturaleza.

¿Pero qué pasa cuando tabúes sociales y monopolios empresariales  entran en contra de esta tendencia?

El periodo menstrual de la mujer no se exenta, pues se ha convertido desde hace ya varios años en un negocio redondo muy rentable; manejado por empresas “preocupadas y dedicadas” por la salud y bienestar de la mujer; pero jamás de preocuparon por el impacto ambiental que estaban generando.

¿Te has preguntado cuánta contaminación se genera al desechar miles y miles de toallas sanitarias y tampones en todo el mundo? Pongamos un ejemplo:

La mujer menstrúa una media de 5 días cada periodo, esto quiere decir que en un año son 60 días. Si menstruamos durante aproximadamente 40 años, sería un total de 2400 días u 80 meses o  6 años 8 meses y 2 semanas. Sin embargo, como mujer moderna, no podemos dejar nuestras obligaciones durante estos días del mes, así que necesitamos algo que nos proteja; esto quiere decir que, a como hemos estado acostumbradas, una mujer utiliza aproximadamente 5 toallas higiénicas diarias, un total de 25 toallas higiénicas mensualmente.

Aunado con la inversión económica, pues en México, las toallas sanitarias, que son levemente más baratas que los tampones, rondan alrededor de los 30 pesos, y cada paquete tiene más o menos 10 toallas, entonces:

Para satisfacer las necesidades de las mujeres se necesitan tres paquetes de toallas, o sea que se gastan:

  • 90 pesos mensuales
  • 1080 pesos al año

 

Pero a pesar de estas cifras, aún no contamos con la contaminación que se produce, ya que una sola toalla higiénica tarda casi ¡500 años en degradarse! o sea que:

30 toallas tardarían 15 mil años en degradarse

Y si en un año, una mujer promedio utiliza 360 toallas sanitarias quiere decir que tardarían 180 mil años en degradarse. ¡Una sola mujer contamina todo esto! Ahora multiplícalo por todas las mujeres en edad fértil del país, ¡ahora imagina en el mundo!

Esta problemática ha generado conciencia en muchas mujeres, y se han sumado por alternativas ecológicas que reduzcan estas terribles cifras. La copa menstrual cumple con las expectativas sustentables que buscan muchas de nosotras.

Pero la menstruación es un tabú que debemos derribar, pues aún en el 2016 se tienen creencias erróneas acerca de la menstruación, y no sólo en México, si no en muchos países tercermundistas, principalmente.

Depende de nosotras enseñar en nuestras comunidades los puntos a favor que tienen las alternativas ecológicas para el periodo de la mujer. Pues cuando al año se gastan $1080 pesos anuales, con la copa menstrual sólo se hace una inversión por la mitad de esta cantidad, ¡y te dura muchos años!

Aunque los conflictos de interese monetarios en México, ha causado que la copa menstrual salga del mercado mexicano, tachándolo de inseguro, por no tener un permiso COFEPRIS, ¿cómo es posible esta medida, cuando países de primer mundo la consideran 100% mejor que la típica protección desechable?

Di SI a la Copa, Di SI a la salud femenida, Di SI a la sustentabilidad.

Fuentes:

Toallas femeninas ecológicas

http://www.profeco.gob.mx/encuesta/brujula/bruj_2012/bol208_tfeme.asp

Veneno para el cuerpo y para la tierra: toallas higiénicas, protectores diarios y tampones

 

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by fatima